El arzobispo de Córdoba, Carlos Ñáñez, pidió ayer en su homilía dominical que “no se escondan los casos de abuso” cometidos por sacerdotes, delitos que “deben asumirse dolidamente”.
“A veces ha habido, en relación a la vida de los sacerdotes, acontecimientos dolorosos. Todos sabemos lo que ha pasado en el mundo acerca del tema de los abusos”, reconoció.
“No hay que esconder eso, hay que asumirlo dolidamente, así como lo hicieron en su momento los papas Juan Pablo II, Benedicto XVI y como lo hace Francisco”, agregó.
“También quiero señalar que a veces hay una instrumentación de esas noticias y una carga que termina agobiando e incluso entristeciendo a la comunidad católica”, puntualizó.
Ñáñez admitió que “hay hechos dolorosos, pero también hay mucha gracia, mucha generosidad, mucha entrega, y eso tenemos que reconocerlo”.
SUSCRIBITE a esta promo especial